El Alzheimer podría ser transmisible
El Alzheimer podría ser transmisible

El Alzheimer podría ser transmisible

en Ciencia el

Antes de que se desate la histeria colectiva, hay que aclarar una cosa. Transmisible no es lo mismo que contagioso. Así que no, no te se te va “a pegar” el Alzheimer si vas a visitar a tu abuelo a la estancia de ancianos. Se dice que una enfermedad es contagiosa cuando puede transmitirse de persona a persona, por contacto entre ellas. Una enfermedad transmisible es aquella que es provocada por un agente biológico, como un virus, hongo o bacteria. Y ahora parece ser que la definición se extiende a algunas proteínas.

¿Qué tipo de proteinas? Se les conoce como “priones”. Son agentes con una configuración especial, de manera que son capaces de entrar en contacto con otra proteína y “reconfigurarla” para que adopten la forma infecciosa y se produzca una reacción en cadena. Las proteínas se depositan, forman placas en el cerebro y causan las conocidas como encefalopatías espongiformes transmisibles.

prion1

Apesar de que se ha relacionado fuertemente a una proteína conocida como β-amiloide a la enfermedad de Alzheimer, los científicos son muy recelosos de llamarla un prión porque todavía falta mucha evidencia para demostrar que realmente pertenece a este tipo de péptidos infecciosos. Además, tiene funciones normales en el cuerpo, que no tienen nada que ver con la enfermedad.

¿Entonces, el Alzheimer se transmite o no?

Con todo, ya existían sospechas de que la enfermedad de Alzheimer podía transmitirse, pero un nuevo estudio fortalece con más evidencia de que este podría ser el caso.

Analizando cerebros de 7 pacientes que fallecieron debido a enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (abreviada como ECJ, una enfermedad que sí es causada por priones), que aparentemente les había sido transmitida a través de un transplante de duramadre, descubrieron que 5 de ellos también tenían depósitos de β-amiloide: claro signo de que eventualmente desarrollarían enfermedad de Alzheimer.

Cuando los científicos revisaron cerebros de personas con ECJ que no habían recibido un transplante de duramadre, no encontraron en ninguno evidencia de las placas de proteína β-amiloide. Esto llevó a los investigadores a la conclusión de que lo más probable era que la β-amiloide había venido también en el injerto del transplante, junto con el prion responsable de la ECJ.

A pesar de que no es una respuesta definitiva a la incógnita de la capacidad de la enfermedad de Alzheimer de transmitirse, es un paso más en la comprensión de cómo se desarrolla la enfermedad. Esto siempre nos llevará más cerca de desarrollar medicamentos que la traten y, eventualmente, curen.

// Fuente: Popular Science