Noela Rukundo: la mujer que apareció en su propio funeral
Aparece en su propio funeral y aterroriza a su marido, que había pagado por matarla

Aparece en su propio funeral y aterroriza a su marido, que había pagado por matarla

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Lo hemos visto en decenas de películas, aunque en la vida real aterroriza pensar que una persona podría pagar por matar a otra, sobre todo cuando la víctima se trata de su propia pareja. Es lo que le ha ocurrido a Noela Rukundo, una mujer australiana (Melbourne) que aparentemente vivía una vida muy feliz junto a su marido y sus ocho hijos. La vida parecía sonreírle, pero no sabía lo que le deparaba el futuro.

Rukundo es originaria de Burundi, y en 2015 tuvo que regresar a su país para asistir al entierro de una tía cercana. Durante una de las noches que pasó allí, recibió un llamada de teléfono. Era su esposo, quién quería saber cómo se encontraba. Eso pensó ella, ya que realmente él estaba confirmando su posición, ya que tenía todo planeado.

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Poco después de colgar, Noela escuchó como llamaban a la puerta. Pensó que podría tratarse de alguien de mantenimiento, pero su sorpresa llegó cuando se encontró a un sicario, llevando una pistola en la mano. Se quedó paralizada, al mismo tiempo que escuchó las siguientes palabras:

No grites. Si empiezas a gritar te disparo.

El sicario la llevó a un auto, dónde le esperaban otros dos desconocidos. Era el método tradicional: uno funciona como señuelo, otro como seguridad y el último hará las labores de verdugo. La llevaron a una especie de sala de interrogatorios y la ataron a una silla. Allí le preguntaron “qué le había hecho a su marido”, preguntando los motivos de tan macabro encargo.

No supo que contestar, sobre todo cuando se enteró que se trataba de su marido. El sicario llamó a su marido, y él no dudó ni un segundo, pudiendo escuchar claramente como ordenaba que siguieran con el plan: “mátala”. Al escucharlo, Noela se desmayó. Cuando se despertó, pensó que estaba muerta, o que todo había sido una pesadilla.

Lo realmente impresionante de esta historia es que los sicarios le habían perdonado la vida. Ellos le comentaron que “no mataban a mujeres y a niños” (me sorprende escuchar algo así de un sicario, la verdad). Tras el pago que faltaba, la mujer fue liberada, y volvió a Australia al más puro estilo ‘Kill Bill’, dispuesta a darle ahora el susto de su vida a su marido.

Lo más surrealista aún estaba por venir, ya que cuando llegó se encontró a su marido dando el pésame a todos los que asistían a su funeral. Se enteró que “ella murió” en un accidente en Burundi, o eso quiso hacer creer el malvado marido de Noela. Me hubiera gustado ver la cara de ese cabr*n cuando ella entró en escena. Se quedó alucinado, y lo único que consiguió decir fue:

Noela, ¿eres tú?

El hombre comenzó a pedir perdón inmediatamente: “¡lo siento por todo!”, aunque evidentemente era demasiado tarde para eso. La mujer confesó en una entrevista a la BBC que su voz siempre aparece en sus pesadillas, repitiendo “mátala, mátala”. De todos modos, ahora afirma que el pasado es pasado, y que es momento de comenzar una nueva vida. Realmente, se puede decir que a vuelto a nacer.