6 consejos para hablar en público como un profesional
6 consejos para hablar en público como un profesional

6 consejos para hablar en público como un profesional

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El hablar en público es uno de los temores más comunes de las personas. Tomar un micrófono y colocarte bajo un reflector (literal o figurativamente), es ponerte en una posición extremadamente vulnerable. Eso pone nervioso a cualquiera. Infinidad de cosas podrían salir mal, y si fallamos hay decenas y decenas de ojos listos para vernos hacerlo. ¿Vale la pena? Definitivamente. A pesar del miedo que puede ocasionarnos, si nuestro mensaje es valioso, necesita ser escuchado.

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La oratoria es el arte de hablar con elocuencia, y no se domina de la noche a la mañana. Perfecciona tu técnica poco a poco y toma en cuenta estos consejos para la próxima vez que debas hablar en público. ¡Cada detalle cuenta!

1. Domina el tema:

De nada sirve poseer la técnica perfecta si ni siquiera sabes de lo que estás hablando. Antes de pararte frente al espejo a practicar, asegúrate de hacer la investigación necesaria y construir los argumentos pertinentes para tu presentación. Tu preparación será diferente de si estás armando una exposición, una clase, un discurso, etcétera; anticipa cualquier pregunta que pueda surgir y prepárate para responderla. No uses palabras o términos que no conoces, eso siempre termina en una situación embarazosa.

OJO: Esto no significa que pretendas saberlo todo. Nadie sabe todo. Lo peor que puedes hacer cuando tu audiencia cuestiona algo y no conoces la respuesta es ponerte a inventar cosas. Es mucho mejor decir “no sé, vamos a investigar”.

2. Evalúa tu audiencia:

No es lo mismo hablar con un grupo de 30 personas que ya conoces en tu salón de clases, que dar una charla para 400 desconocidos en un auditorio. ¿Quién es tu audiencia? ¿Es un evento formal o más relajado? Todo esto te permitirá pensar en qué tipo de lenguaje utilizar y cómo dirigirte al público. Siempre hay que ser respetuoso, pero puedes aprovechar los escenarios chicos y familiares para conectar con tu audiencia más íntima y casualmente.

3. Aduéñate del escenario:

Durante los minutos que dure tu charla, el escenario es tuyo… aprovéchalo. Si te quedas encorvado en una esquina mientras miras las diapositivas, tu mensaje se perderá. Esto no significa que te muevas de un lado para otro (aunque si no te estás apoyando con notas en un atril, es perfectamente válido que camines un poco), significa que no te intimide el espacio. Plántate firme (no tieso), al centro y al frente, abre tus brazos y muévelos con naturalidad.

TED2012: Full Spectrum. February 27 - March 2, 2012. Long Beach, CA. Photo: James Duncan Davidson

4. No pierdas contacto con tu audiencia:

Cada miembro del público debe sentir que les estás hablando a ellos directamente. Esto en gran medida se logra con el contacto visual. Asegúrate de dirigirte a todo el auditorio mientras hablas, no solo a una sección. Aunque mirar a alguien a los ojos puede ser intimidante, voltear al suelo o al techo es muy notorio y denota mucha inseguridad. Prueba mirar a las personas entre las cejas. Ellos sentirán que los miras a los ojos, y tú no sufrirás la incomodidad de tener que hacerlo.

5. Cuida tu atuendo:

La manera en que te vistes también transmite un mensaje, cerciórate de que sea apropiado y esté de acuerdo con lo que vas a compartir. Más importante todavía, asegúrate de que estás cómodo con la ropa que te vas a poner. ¿Nunca en la vida usas tacones y ahora quieres empezar? Mejor piénsalo dos veces.

Además, es posible que sin darnos cuenta tengamos ciertas “mañas” o “tics”, y agarrar nuestra ropa o accesorios es uno de los más comunes. Evita las mangas largas si tienes la compulsión de estarlas jalando, y tampoco lleves relojes o pulseras si sueles juguetear con ellos cuando estás nervioso.

6. Práctica, práctica, práctica:

Como en todas las habilidades, nunca vas a dominar el hablar en público si no hablas en público. Prueba practicando en privado para empezar, frente al espejo o grabándote en video y evaluando tu desempeño. Después, hazlo frente a una o dos personas (ellas pueden ayudarte a descubrir las “mañas” de las que hablábamos en el punto pasado). Practica ejercicios de dicción y mide tu tiempo para asegurarte de que no vas muy rápido o muy lento.

Queramos o no, a todos nos tocará hablar en público en algún momento. Podría ser en una pequeña junta de trabajo o presentando nuestras ideas frente a un auditorio. Es importante que estemos preparados y que no olvidemos que los miembros de la audiencia simplemente son personas como tú y como yo… no hay nada qué temer.