Si te volviste fanático de Flappy Bird por su absurdo nivel de dificultad (y quizá porque te gusta la frustración), tenemos 3 juegos para iOS y Android que seguro te encantarán. 

Piano Tiles o Don’t Tap the White Tile

Este juego es algo como Guitar Hero para iOS, pero mucho más simple. Únicamente tienes que darle tap a las teclas negras que aparecen en la pantalla. Éstas irán avanzando verticalmente, cada vez más rápido. Lo mejor, es que cada que las tocas, escucharás música y más o menos, dependiendo de qué tan bueno o no seas en el juego, podrás encontrar una melodía reconocible (Para Elisa, de Beethoven está por ahí). Cuenta con 5 modos de juego diferentes, pero el objetivo siempre es el mismo: no dejes de dar tap sobre las teclas negras. Lo único que cambia es que te da puntos por acciones distintas, por ejemplo, el número de teclas que tocas o el tiempo que duraste en una partida.

Suena fácil, pero poco a poco se pone muy complicado. Tanto que te darán ganas de tener más de 10 dedos.

Piano Tiles es gratis y la puedes descargar en iOS y Android.

100 Balls

Quizá esta es la que tiene la premisa más simple. Tienes 100 pelotas que tienes que meter en vasos de colores… hasta la eternidad. O hasta que no logres meter bolas a los vasos y estos desaparezcan. Cada que las pelotas entran a un vaso de un color diferente, cambiarán a ese color y te darán más puntos. El juego es eterno porque siempre que los vasos regresan a su punto de origen, devuelven las pelotas y éstas caen nuevamente para llenar otros vasos.

Poco a poco, el juego aumenta su velocidad y dificultad. Al principio, seguramente te parecerá extremadamente fácil; pero después te encontrarás probando una y otra vez para vencer tu score más alto.

Está disponible en iOS

Super Hexagon

Éste es quizá uno de los juegos más frustrantes y divertidos que he probado. Fue finalista en el Independent Games Festival de 2013 y se nota por qué. Tiene un diseño minimalista, pero que luce impecable y música que va muy bien con él. De hecho recuerda a un shooter de la era 16 bit.

En Super Hexagon eres un pequeño triángulo que debe evitar ser golpeado por las líneas de un hexágono. Para esto, únicamente puedes dar vuelta alrededor de otro hexágono en el centro de la pantalla. Gracias a la velocidad con la que bajan las líneas, el juego resulta muy, muy, muy difícil y frustrante. Seguramente tendrás que probarlo varias veces antes de lograr evitar más allá del primer par de líneas.

El juego no es gratis, pero cuesta poco. En la tienda de iTunes tiene un valor de 39 pesos; mientras que en Google Play cuesta casi 42 pesos. También lo puedes pagar en dólares (2.99) directo en el sitio del juego aquí y conseguirlo para Mac, Windows, Linux y Android.

¿Tienes algún otro juego para móviles así de frustrante? Recomiéndanos uno en los comentarios.