Por el bien de la ciencia y el arte, un cardiologo, un historiador de la medicina y un musicólogo, se reuinieron para analizar la teoría de que Beethoven sufrió de algún tipo de arritmia cardíaca. El problema es que Beethoven ya no está aquí, pero aún podemos analizar su música para revelar su problemas de salud.

Su música puede sentirse en el corazón, tanto físicamente como figurativamente

El equipo encargado del estudio asegura que la sinergia alcanzada por nuestro cuerpo y alma, afectan la forma en que experimentamos el mundo y la forma en la que creamos arte.

Al estudiar diferentes obras del compositor alemán, el equipo se encontró con piezas que incluyen cambios inesperados en el ritmo que coinciden con los cambios característicos de ciertos tipos de arritmias cardíacas. El mejor ejemplo para ellos es el movimiento final de la Obra 130, Cuarteto de cuerdas, ‘Cavatina’ (video inferior). Beethoven no sólo lloraba cada vez que escuchaba la obra, sino que es una muestra clara de los cambios rítmicos de los que hablan los investigadores. La conexión emocional de Ludwig con la obra habla a favor de que su ritmo cardíaco está reflejado en su música.

En el último tercio ‘Cavatina’, ocurre un cambio muy notorio de ritmo que Beethoven describe como beklemmt, que podría traducirse como angustiado u oprimido. Justo así, es como las personas con arritmias cardíacas describen un episodio de arritmia.

Sean ciertas o no las conclusiones de estos investigadores, hay que reconocer el intento que hacen de unir a la ciencia y el arte, disciplinas que parecen estar peleadas una con otra.

Fuente: Futurity