Esta mañana hubo vientos considerablemente fuertes en Manhattan, y los trabajadores de construcción operando una gigantesca grúa decidieron que lo más seguro era bajarla de los 565 pies de altura a los que se encontraba. Desafortunadamente, mientras hacían la maniobra, la grúa se desplomó matando a una persona y lastimando a otras más. El impacto fue tan impresionante que los que lo escucharon pensaron que se trataba de una bomba y huyeron despavoridos.

Unas personas capturaron el momento del accidente desde un edificio. La grúa era tan enorme que lo más sorprendente de todo es que solo hubo una víctima fatal. Pudieron haber sido muchas más. En la ciudad hay otras 376 grúas operando, y el gobierno pidió que las aseguraran como precaución.