Los amantes de la fotografía, saben que hay muchas partes importantes a tener en cuenta a la hora de utilizar su equipamiento. Además de los objetivos, la ISO, la apertura, etc. cuando comenzamos a introducirnos en este mundo sabemos que tenemos que elegir entre tomar fotos en RAW o JPEG. Un formato ocupa más que el otro, pero eso (obviamente) tiene sus beneficios.

Hay miles de explicaciones en Internet acerca de por qué debes tomar las fotos en RAW en vez de en JPEG, así que la mejor manera de comprenderlo es con un ejemplo visual. Básicamente, almacena mucha más información de la imagen, algo que es ideal para poder editarla posteriormente, y así tampoco sacrificar detalles importantes de la misma.

A continuación les dejamos con un test un tanto extremo pero que seguro que convencerá a cualquiera a disparar en RAW. Se ha utilizado una Canon 70D para tomar una imagen totalmente negra. Para conseguirlo, se ha tomado la fotografía retirando la lente y colocando la tapa (con ISO 3200 y a 1/60 de velocidad de obturación).

A primera vista, los resultados conseguidos en RAW y JPEG parecen idénticos (RAW a la izquierda, JPEG a la derecha):

Here_s_a_Crazy_Comparison_Between_RAW_and_JPEG

Utilizando el editor ‘Adobe Camera Raw’ se sube cinco puntos la exposición a ambas imágenes, y el resultado es muy diferente:

RAW

rawlook

JPEG

jpeglook

RAW vs JPEG: 

Here_s_a_Crazy_Comparison_Between_RAW_and_JPEG

Como vemos, las dos imágenes ya no parecen iguales. Es algo a considerar a la hora de elegir entre tomar una foto en RAW o JPEG. Si necesitas procesar la imagen, las sombras podrían verse descoloridas o inconsistentes si eliges fotografiar en JPEG. Por el contrario, en RAW encontramos un ruido uniforme. 

Así que si tu cámara te lo permite, elige siempre RAW para utilizar todo su potencial y conseguir que tus fotos se vean lo mejor posible.

 

 

Fuente: Peta Pixel