Da igual a lo que te dediques: el trabajo es trabajo. Obviamente, hay empleos que son más agradables o satisfactorios que otros, pero seguro que todos tienen algo positivo y negativo. Eso es lo que le sucede a este masajista de supermodelos asiáticas, que parece estar harto de tener que lidiar con un trabajo tan horrible:

Obviamente, se trata de una campaña promocional (de una web de búsqueda de trabajo) cargada de ironía. De todos modos, nos hace pensar que muchos trabajos que podríamos pensar que “son un sueño” podrían acabar convirtiéndose en una auténtica pesadilla.

El protagonista afirma que le gustaría tener un trabajo “normal” en una oficina, algo que tampoco parece acabar gustándole:

Tampoco como dependiente en una tienda de ropa deportiva: