Corea del Norte es uno de los países más “peculiares” del planeta, y gran culpa la tienen los líderes que han gobernado el país en las últimas décadas. De esta manera, se ha convertido en uno de los lugares más misteriosos y estrictos del planeta, y hay que tener mucho cuidado al visitar su territorio.

Esto es lo que la ha ocurrido a Otto Frederick Warmbier, un estudiante estadounidense que lleva detenido en Corea del Norte desde hace un mes. En una rueda de prensa en Pyongyang ha confesado haber cometido un “grave crimen”: robar un póster propagandístico del país.

Como vemos, toda su declaración podría traducirse como: “diré lo que sea sobre vuestro país si me dejáis volver a casa”, ya que sólo hace alabar el buen trato de las autoridades coreanas y sus métodos (una incoherencia). En la rueda de prensa reconoció que trató de robar un rótulo con un eslogan político de una zona del hotel reservada para el personal.

Lo que en otros lugares sería una mera falta (o una llamada de atención) aquí se convierte en un delito grave. Como vemos, el régimen de Corea del Norte parece haber negociado con el estudiante una rueda de prensa en la que alabe la sociedad del país, a cambio de su libertad. Así que ya lo saben, si visitan ese lugar, intenten molestar lo menos posible, por muy surrealista que parezca.