No se molesten conmigo pero esta es, de nuevo, una de esas preguntas para las cuales la ciencia no tiene respuesta concreta todavía. Podemos, sin embargo, divertirnos un poco charlando acerca de por qué sigue siendo un misterio. Del elemento 1 al 118, nuestra tabla periódica luce llena… pero la realidad es que podríamos agregar una fila más fácilmente.

Los primeros 94 elementos en la tabla existen naturalmente, mientras que el resto se han tenido que crear en un laboratorio. Estos se consiguen haciendo colisionar partículas subatómicas, y solo viven unas minúsculas fracciones de segundo. Debido a su gran tamaño, son muy inestables.

En teoría, podríamos simplemente seguir haciendo «chocar átomos» hasta conseguir uno con 119 protones. Pero, ¿existe algún límite para el tamaño de los núcleos atómicos que podemos crear? ¿O podemos seguir «pegando» átomos hasta el infinito?

Electrones a la velocidad de la luz

El núcleo atómico está formado por protones (partículas con carga positiva) y neutrones (partículas sin carga). A su alrededor se encuentra una nube de electrones (de carga negativa). Como muchos saben, las cargas contrarias se atraen. ¿Cómo evitan los electrones colapsar sobre el núcleo de carga positiva? Moviéndose. Rápidamente.

Entre más grande sea el núcleo, habrá más protones y por lo tanto, una carga positiva mayor. Así, para no colapsar, los electrones deberán moverse más y más rápido. El límite sería, en teoría, la velocidad de la luz… porque es imposible ir más rápido.

Tras algunos cálculos, los científicos creen que el número límite sería el 173. Con un núcleo atómico mayor a ese, los electrones deberían ir más rápido que la luz. Pero claro… todo esto son cálculos. No podemos estar completamente seguros hasta que pongamos manos a la obra. ¡A seguir intentando crear elementos!

Aprende más sobre la tabla periódica y los elementos sintéticos en este video de SciShow: