Las siglas CRISPR seguro que no te dicen nada. Te podría parece el nombre de una marca de snacks, pero en realidad se trata de las siglas de una de las técnicas de edición genética más importantes que existen actualmente. Por hacer un resumen, podrías equipararlo a un editor de textos aplicado al ADN en el que puedes «cortar» y «pegar» varios genes a la vez.

Debido a su facilidad de uso, podríamos considerarlo como el sistema de copia-pega por excelencia. Esta tecnología ha revolucionado el mundo de la investigación en muchísimos campos: medicina, farmacia o alimentación, y estos son algunos ejemplos.

Así combatiría la pobreza la edición genética

crispr-metodo edición genética

1. Enfermedades infecciosas

La malaria es una enfermedad indirecta, transmitida por la plaga favorita de todos: los mosquitos. Entre 700.000 y 2,7 millones de personas mueren al año por causa de la enfermedad (más del 75 % son niños en zonas endémicas de África).

Con el CRISPR, los científicos serán capaces de cortar el segmento del genoma que permite a los mosquitos albergar el parásito que provoca la malaria y asegurarse de que este cambio se impulse en las siguientes generaciones y así abarque toda la población. Si se tiene éxito, se podría terminar con el flagelo de la malaria.

2. Enfermedades genéticas

Hay muchas enfermedades que se heredan, como la fibrosis quística o el síndrome de Down. El CRISPR sería capaz de reparar el genoma de una persona por lo que nunca tendrían que sufrir terribles enfermedades que parecen ocurrir de forma aleatoria.

Esto es especialmente prometedor para personas en situación de pobreza que a menudo carecen de recursos para hacer frente a la enfermedad.

3. Cáncer

Uno de los principales enemigos de la vida humana: el cáncer. La mayoría de gente en situación de pobreza está expuesta a mayores factores de riesgo, como el estrés o las toxinas ambientales.

Con CRISPR, podría ser posible elaborar una “hoja de ruta terapéutica” para el cáncer de cada persona que permita pronosticar exactamente las potenciales mutaciones que podrían aparecer. Esto podría teóricamente, hacer «tratables» todos los cáncer.

4. Agricultura y alimentos

Los organismos modificados genéticamente son un producto fundamental para las luchas actuales y futuras contra la inseguridad alimentaria y el cambio climático. El CRISPR no implica poner ADN «extraño en los cultivos, pero permite modificar el genoma existente para mejorar la resistencia a sequías, tormentas, calor extremo y otras condiciones climatológicas. Además también se pueden incrementar los perfiles nutricionales.

Alimentos como la soya, la patata o el arroz ya se han mejorado con CRISPR. Incluso se podrán eliminar alérgenos de ciertos productos, como los cacahuetes.

5. Salvando árboles

El aumento de las temperaturas y la extensión de las estaciones cálidas en Norteamérica, ha permitido que, por ejemplo, el escarabajo del pino prospere. Ahora, estos pequeños insectos  están devorando los bosques que van por el Oeste de Estados Unidos y Canadá. En este caso, el CRISPR permitirá a los científicos suprimir ciertos genes que atraen a las plagas y activar otros que los protejan contra ellas.

6. Tratamiento de Aguas

663 millones de personas alrededor del mundo no tienen acceso a agua potable. A menudo, las personas contraen enfermedades a casusa de aguas contaminadas que podrían ser prevenidas. Aquí, el sistema CRISPR puede ayudar a desarrollar enzimas que ayuden de manera eficiente tratar el agua. Resolver la crisis del agua es clave para resolver la extrema pobreza.

7. Biocombustibles

La humanidad está buscando alternativas a los combustibles fósiles desesperadamente. Hasta el momento, los biocombustibles han sido ineficientes y siguen siendo caros a la hora de su producción. Algunos científicos esperan que CRISPR volverá a hacer los biocombustibles prometedores.

8. Antibióticos

La prevalencia de superbacterias se incrementa cada año y la posibilidad de desarrollar antibióticos más eficaces es todavía un proyecto a largo plazo, pero el CRISPR podría ayudar en la elaboración de nuevas formas de tratar bacterias resistentes a antibióticos.