Internet está completamente revuelto tras la victoria de Donald Trump. Las redes sociales vuelven a inundarse de mensajes a favor, en contra y (obviamente) los memes vuelven a aflorar. De todos modos, puede que Trump no lea jamás esos comentarios, ya que ha demostrado en muchas ocasiones que no es un gran fan de la tecnología.

Para empezar, estamos hablando de un multimillonario que no lleva encima un smartphone y que no utiliza el correo electrónico. Recordamos que en pleno 2016, mientras era candidato a la presidencia, supimos que Trump no sabe utilizar una computadora. Algo realmente inquietante.

Está claro que la tecnología nos ha traído bastantes problemas (y todavía estamos lidiando con ellos), pero lo cierto es que también ha conseguido que avancemos como sociedad. Es muy llamativo que a Trump no le fascine el progreso tecnológico.

Donald Trump

Por un lado tenemos sus preferencias personales, pero por otro tendremos que estar muy atentos a sus medidas políticas. Sabemos que llegó a decir que querría que el ejército estadounidense se comunicase mediante cartas, ya que no se fía de los sistemas de comunicación actuales. En cierto modo tiene algo de sentido (Edward Snowden, hackeos, etc.), pero al mismo tiempo parece decirnos que no tienen manera de protegerse y utilizar las herramientas modernas.

Como prueba de que parece no tener mucha idea de lo que está hablando, sólo hay que volver a recordar este video del debate con Hillary Clinton, en el que repite sin parar la palabra “cyber”:

Vladimir Putin le manda a Donald Trump ¡UN TELEGRAMA!

Para terminar, les dejamos con algo de última hora. Como sabrán, durante toda la campaña hubo mucha complicidad y misterio acerca de la relación de Donald Trump y Vladimir Putin. Un tweet parece confirmarlo, pero también descubrimos que le ha felicitado mediante un telegrama. Sí, un telegrama, y no nos referimos a la aplicación rusa de mensajería instantánea (Telegram).


En los próximos años veremos cómo avanza todo esto, si Trump finalmente utiliza la tecnología para seguir avanzando o realmente va a intentar frenarla de alguna manera.