Uno de los momentos más controvertidos del 2016 fue, sin duda, todos los problemas relacionados con el Galaxy Note 7. Samsung es el mayor fabricante de smartphones del mercado, y este terminal ha conseguido hacerle muchísimo daño a la imagen de la marca.

De todos modos, Samsung afirma que no existe ningún fallo de diseño común a todas las unidades del Galaxy Note 7. Básicamente, eso significa que la compañía no se hace responsable de todas las explosiones que hemos visto en Internet y en los medios de comunicación.

Samsung quiere obviar cuanto antes este tema sin admitir lo sucedido, intentando que no se asocie a la marca un temor a que los dispositivos acaben explotando (algo que también ocurrió con sus lavadoras).

Un estudio independiente analiza el Galaxy Note 7

Un grupo de ingenieros, de la empresa Instrumental, se ha dispuesto a llevarle la contraria a Samsung. Han analizado al detalle este dispositivo y han encontrado que sí existe un fallo común: el diseño de la batería (algo que se puede comprobar en la imagen inferior).

Galaxy Note 7

Al parecer, el origen de todos los problemas es el poco espacio que existe alrededor de la batería. Esto hizo que algunas unidades acabaran incendiándose, al aumentar la temperatura y su volumen. Estos ingenieros se han sorprendido de que Samsung eligiera un diseño tan arriesgado, haciendo que el terminal fuera más delgado pero mucho más inseguro.