No todos tenemos un equipo tan increíble como el de Gale y Walter White para preparar café en nuestras casas. Sin embargo, sí podemos realizar una serie de cosas para acercarnos a ese café perfecto. Estos 5 consejos te ayudarán a conseguirlo.

Aléjate del café molido

Una buena taza de café es tan buena como los granos con los que empieces. Trata de utilizar granos frescos, ya que el de los paquetes que encuentras en el supermercado probablemente lleve ya mucho tiempo molido.

El café alcanza el máximo sabor unos días después de que haya sido tostado. Prueba a buscar granos en los mercados locales.

granos de café

Cómo y cuándo muelas el café, importa

Los expertos en la materia afirman que el café empieza a perder su sabor a los 30 minutos de haber sido molido. Dicho esto, no queda la menor duda de que el mejor momento será justo antes de prepararlo.

El tamaño y consistencia también es importante a la hora de preparar café, todo depende del tipo de cafetera utilices (te lo enseñamos aquí). Puedes utilizar un molinillo eléctrico o uno manual, mucho más económico.

moler café

Mide bien la cantidad de café

Preparar el café perfecto es cuestión de eliminar variables (aunque la ciencia diga lo contrario). Una forma de conseguirlo es utilizar la misma cantidad de café por unidad de agua. Por ejemplo, utilizando una pequeña balanza digital puedes comparar la cantidad de café y agua utilizada cada vez.

Lo ideal para un café fuerte es una relación 1:20 (1 parte de café y 20 de agua, o sobre 7.5g de café por 150mL de agua). Aquí será cuestión de gustos. Si lo quieres más suave, más agua.

Preinfusiona tu café molido

La mayoría de cafeteras no “preparan” bien el café. Lo ideal es preinfusionar el café molido con agua caliente. De esta manera, se ayuda a liberar el dióxido de carbono restante del proceso de tostado del café. Haciendo esto, evitaremos que ese gas repele el agua durante la preparación.

Para hacerlo, puedes utilizar un pequeño colador y un filtro. Calienta un poco de agua y échala poco a poco sobre el café asegurándote que lo humedeces completamente. Déjalo repostar unos segundos antes de empezar a preparar el café.

Prepara el café a la temperatura óptima

Esto es algo que las máquinas automáticas hacen perfectamente. Para preparar café con filtro, lo ideal es utilizar agua entre 90 y 96ºC. En las cafeteras más modernas se puede regular manualmente, pero en las viejas no.

Puedes medir la temperatura del agua con un termómetro de cocina. De todas formas, debes mantener esta idea en la cabeza: nunca pasarse de los 96ºC, ya que esto “quemaría” el café, proporcionando sabores que no queremos.