Seguro que tienes alguna persona en tu Instagram o Facebook que se pasa el día subiendo selfies. Reconozcámoslo, mientras que mucha gente piensa que sus selfies se ven como algo “auténtico” y “original”, lo normal es que ese tipo de fotos se vean como algo falso y para autopromocionarse.

selfies

A esta conclusión ha llegado Sarah Diefenbach de la Universidad de Múnich. Su investigación sobre la “paradoja selfie” describe cómo las personas no disfrutan viendo las selfies de otros, aunque sí hacerlas de sí mismos.

Esto explicaría por qué todo el mundo puede tomar selfies sin sentirse narcisista.

El estudio contó con 238 personas, de las cuales el 77 por ciento de ellas realizaba selfies de forma regular. Diefenbach dice que la gente parece tomar y compartir selfies como actos de “auto-revelación”, y que “ganar simpatía” parece ser el primer motivo para realizar este tipo de fotografías.

Aunque a la mayoría le gustan las selfies, no les gustan las tuyas

El 82 por ciento de los encuestados dijo que si tuvieran la opción, preferirían ver fotos que no fuesen selfies.Según Diefenbach, se trata de un fenómeno con doble filo: “tomar, publicar y ver selfies se ha convertido en un hábito diario para muchos. Al mismo tiempo, esta investigación reveló que los egoístas a menudo evocan la crítica y la falta de respeto, y están asociados con la no autenticidad y el narcisismo “.

Fuente: Frontiers