Nota actualizada

Desde que George Church dio un informe sobre sus avances en la reproducción artificial de un elefante con rasgos de mamut, durante un a conferencia de la Sociedad estadounidense del avance de la ciencia en Boston, algunos medios han salido a aclarar ciertos puntos importantes.

No se pretende clonar a un mamut

Por mucho que nos gustaría ver a un mamut caminar en la tierra una vez más, la realidad es que el punto principal de la investigación no es este. En realidad se trata de encontrar una manera de permitir que las especies que aún existen se adapten a los cambios rápidos del planeta.

El resultado será más bien un híbrido de elefante y mamut.

Obtener un embrión estable podría tomar mucho más tiempo

Hasta ahora, se ha logrado mantener un embrión de un híbrido de elefante y mamut por 10 días. Este tiempo es demasiado corto como para permitir que se desarrolle por completo. Normalmente, son necesarios al rededor de 660 días para la gestación de un elefante.

Además, será necesario recurrir a un útero artificial. Esto todavía es un problema que queda por resolver. La razón por la que no se puede utilizar un útero de elefante, la opción más lógica, es que el elefante asiático se encuetra en peligro de extinción y arriesgar una de sus vidas por un experimento sería poco ético.

El híbrido podría no sobrevivir una vez que nazca

Recordemos que hablamos de editar el material genético de un ser vivo. Ni siquiera comprendemos los mecanismos exactos que están implicados en el desarrollo animal y ya intentamos modificar la base de la vida.

Esto podría resultar en que el animal resultante nazca con defectos en su fenotipo y genotipo. Su supervivencia podría estar en riesgo y tendríamos que estudiarlo a fondo para ir mejorando poco a poco la técnica.

Por último, existen conflictos éticos que considerar, y eso, podría llevar décadas.

 

El grupo de científicos de Harvard liderado por George Church ha anunciado sus avances en genética y asegura que veremos regresar de la extinción al mamut en menos de dos años.

Han trabajado con ADN de mamut por un par de años

Desde 2015, los científicos han trabajado con ADN de mamuts que lograron ser extraídos del hielo ártico. Su misión principal es encontrar las diferencias genéticas que los apartaban de los elefantes actuales y qué partes de ADN codificaban para su pelaje característico y otras características que los hacían resistentes a temperaturas extremas.

Durante sus experimentos notaron que las células de mamut se mezclan sorprendentemente bien con las de elefante. Esto resultó en la idea de crear un híbrido para lograr traer de vuelta al mamut. Ellos han tomado pequeños trozos de información genética de mamut y lo han introducido en el de elefante. Comenzaron con 15 trozos  y ahora van en 45.

Este abordaje es muy interesante, pues en lugar de intentar recrear un mamut completo, sólo han modificado el ADN de un elefante con las características únicas de un mamut. Esto quiere decir que los genes que determinan que un elefante tenga una trompa se han dejado intactos, pero se han añadido aquellos genes que les brinda el pelaje o su sangre diseñada para el frío.

Edza Westra, experto en CRISPR, la técnica de edición genética utilizada, comenta sobre estos avances y asegura que esto nos dará la oportunidad de salvar especias que cuentan con pocos especímenes. Estos animales sufren de problemas congénitos debido a que son forzados a aparearse entre familiares gracias a sus números tan pequeños.

No estoy seguro si es algo que debemos hacer, pero definitivamente es algo que la tecnología nos permite.

Otra científica, Beth Saphiro, autora de ‘How to Clon a Mammoth’, destaca un punto importantísimo.

Clonar a un mamut no tiene la finalidad de traer de vuelta a una especie extinta. Se trata de permitirle a los elefantes, que se encuentran en peligro, adaptarse a climas fríos y asegurar que no se extingan.