Un hombre de 32 años ha muerto en su bañera por estar utilizando un iPhone que estaba cargando. Richard Bull tuvo la brillante idea de conectar el cargador del iPhone a un cable alargador que había conectado al pasillo, haciendo que el cargador descansara en su pecho.

Este descuido hizo que muriese electrocutado, sufriendo varias quemaduras en su pecho, brazo y mano cuando el cargador tocó el agua. El juez de instrucción Dr Sean Cummings ha escrito una petición a Apple para que prevenga a sus usuarios de utilizar los cargadores cerca del agua, aunque creo que es algo de sentido común.

iPhone

Hay que dejar claro que no te electrocutarás si tu móvil o portátil se cae a la bañera mientras están desenchufados. Estos dispositivos suelen tener un voltaje muy bajo (5V o 20V) así que probablemente no sentirás nada si toman contacto con el agua.

Obviamente, si están conectados a una toma de corriente, se aumentan las probabilidades de sufrir daños mayores, aunque es algo que ocurrirá con otros dispositivos (por ejemplo, secadores de pelo). Lo que está claro es que esta persona ha sido muy inconsciente, y creo que a casi nadie se le ocurriría meterse en la bañera con un teléfono conectado a la electricidad.

 

 

 

 

Fuente: BBC