Quedan muy pocos días para que Samsung presente, al fin, el esperado Galaxy S8. De todos modos, todavía debe lidiar con los fantasmas del pasado, acabando de una vez por todas con los Galaxy Note 7 que todavía quedan operativos.

La compañía coreana ha anunciado que comenzarán a realizar ajustes de manera remota a las unidades que todavía no han sido devueltas, forzando unas actualizaciones que impedirán que los Note 7 puedan cargarse. De esta manera, buscan curarse en salud y que no sigan apareciendo noticias de Note 7 que explotan.

Una actualización para acabar con los Galaxy Note 7 que no han sido devueltos

A principios de año, Samsung afirmaba que habían conseguido recuperar un 96% de los Note 7 vendidos, pero todavía quedaban muchos fans de este dispositivo que se niegan a devolverlo (a pesar de todo lo que ha ocurrido). No olvidemos que nos encontramos ante un phablet que consiguió unas reviews súper positivas, pero que en cuestión de semanas nadie podía volar con él encima.

Buscando ayudar a los compradores, Samsung ofreció muchas maneras (a lo largo del planeta) para devolver las unidades restantes. Muchos usuarios han decidido quedarse con un dispositivo que ha hecho historia, pero debemos recordar que si lo sacan de casa podrían estar poniendo en peligro la integridad de otras personas.

En el pasado mes de septiembre ya comenzamos a escuchar rumores acerca de los planes de Samsung para matar de manera remota los Galaxy Note 7 que todavía circulaban en el mercado. De hecho, en algunos países ya no es posible que se conecten a las redes celulares.

De esta manera, Samsung espera cerrar para siempre este desafortunado episodio.