El banco de semillas diseñado para preservar los cultivos y plantas del mundo en caso de desastre global (la famosa “bóveda del fin del mundo”), no está preparado para soportar el mayor desastre que afronta nuestro planeta: el calentamiento global.

Tras derretirse el permafrost en la isla noruega de Spitsbergen, donde se encuentra la Bóveda de Semillas Global de Svalbard, se ha filtrado aguan en el banco de semillas, planteando preguntas sobre cómo la estructura podrá sobrevivir en el futuro mientras la que la Tierra continúa calentándose.

bóveda del fin del mundo

La edificación está construida en una mina abandonada del carbón del Ártico. Contiene alrededor de un millón de paquetes con semillas de casi todos los países del mundo. En 2015, la guerra civil en Siria llevó a los investigadores de Oriente Medio a retirar algunas semillas y reemplazar a las que estaban almacenadas en un banco de Alepo, destruido por la guerra.

A pesar del frío, el cambio climático puede con la “bóveda del fin del mundo”

La estructura fue construida debajo del permafrost, por lo que podríamos estar ante “una instalación a prueba de fallos, construida para soportar la prueba del tiempo y el desafío de los desastres naturales o causados por el hombre”, tal y como explican en su web.

Sin embargo, las cálidas temperaturas del pasado invierno han causado lluvia, y el permafrost se ha derretido. Hege Njaa Aschim, del gobierno noruego y propietario de la bóveda afirma que “no estaba en sus planes pensar que el permafrost no estaría allí y que experimentaría un clima extremo como ese”.

bóveda del fin del mundo tunel

Afortunadamente, el agua no ha inundado la bóveda. Sólo ha llegado hasta a la entrada del túnel, donde se congeló. (Las semillas se almacenan a -17ºC). De todas maneras, este hecho sigue planteando muchas dudas sobre lo que puede ocurrir en un futuro.