Ayer nos sorprendió la noticia de la muerte de Chris Cornell, a sus 52 años de edad. A medida que pasaban las horas, supimos que se trataba de un suicidio, para finalmente confirmar que el cantante se había ahorcado en la habitación del hotel.

24 horas después, su familia ha emitido un comunicado, escrito y distribuido por Kirk Pasich (abogado de la familia Cornell). En un primer lugar, afirman no estar de acuerdo con que el cantante quisiera quitarse la vida, y apuntan a un fármaco como posible causante de lo ocurrido.

Ativan: el medicamento que podría estar tras la muerte de Chris Cornell

Aseguran que Cornell podría haberse tomado una pastilla “o dos” extra de Ativan, un potente lorazepam que sirve para tratar a los adictos, bajar los niveles de ansiedad, luchar contra trastornos convulsivos y contra la agorafobia.

Este ansiolítico, sedante y relajante muscular podría derivar en infrecuentes (pero gravísimos) efectos secundarios: depresión severa, malhumor o generar pensamientos que pueden llevar a herirse a uno mismo. La familia quiere esperar a los resultados de los exámenes de toxicología, “para saber qué ocurrió realmente con Chris”.

Chris Cornell

Ellos creen que si Cornell tomó su propia vida “no sabía que estaba haciendo, y las drogas y otras sustancias podrían haber afectado a sus acciones”. Vicky, viuda del cantante, emitió otro comunicado en el que afirma haber perdido a “un padre y marido devoto”.

También habló de la conversación que mantuvo con él minutos antes de su muerte: “me di cuenta de que arrastraba las palabras, estaba diferente. Me contó que había tomado una o dos Ativan extras, y decidí contactar con el personal de seguridad para que fueran a ver cómo estaba”.

Cornell deja atrás a dos hijos: Toni, de 12 años, y Christopher, de 11.

Fuente: COS