Para quitar el calor, existe un método comprobado, beber algo. La pregunta que muchos se hacen es si beber líquidos calientes o fríos tiene alguna repercusión en cuanto a su poder mejorar los días calurosos.

Quitar el calor con líquidos requiere algo de ciencia

La física básica nos dice que el calor se mueve de un cuerpo con mayor energía hacia uno con menor. Así pues, lo lógico sería que al beber un vaso de agua helada, nuestro calor se transmite al líquido, dejándonos con una sensación agradable.

El problema con esto es que nuestro volumen es muchísimo mayor al del agua que somos capaces de consumir cómodamente. Así que en algunas ocasiones no es de mucho provecho.

Para complicar las cosas, en 2012 el fisiólogo Ollie Jay publicó un estudio en el que asegura que la retención de calor corporal es menor al consumir bebidas calientes. La implicación de esto es que deberíamos beber una taza de café o té en lugar de agua helada cuando busquemos aliviar los síntomas del calor extremo.

El fisiólogo explica que al ingerir bebidas calientes, los receptores de temperatura en el cuerpo se activan, llevando el mensaje de que deben comenzar a una serie de procesos para eliminar calor. El principal de ellos es la vasodilatación, un mecanismo por el cual las venas y arterias permiten mayor paso de sangre a niveles superficiales de la piel para intentar liberar energía al ambiente.

Lo que se le ha pasado a este científico es que esto ya ocurre cuando estamos experimentando temperaturas altas, a menos que cuentes con alguna enfermedad que te lo impida. Aún más importante es que los efectos de esto serían tan mínimos que no sentirás ninguna diferencia entre una bebida u otra.

En resumen, es mejor que consumas tu bebida favorita cuando sientes que el calor se apodera de ti.