Pocas cosas guardo en mi recuedo con más cariño que el primer (y único) Atlas que me regaló mi madre. Podía pasar horas viendo mapas y datos que podrían parecer absurdos a simple vista, pero que de alguna forma me mostraban lo diferente e increíble que era el mundo cuando todavía no tenía acceso a Internet.

El Atlas definitivo

Ahora, precisamente gracias a esa conexión, podemos descubrir proyectos tan increíbles como el Atlas for the End of the World (Atlas para el Fin del Mundo). Se trata de una especie de auditoría de nuestro planeta 450 años después de la publicación del primer Atlas.

Es el resultado de un proyecto de investigación de tres años del Departamento de Arquitectura del Paisaje de la Universidad de Pensilvania y dirigido por Richard Weller. En él, se resaltan los efectos de la civilización humana y de la urbanización en la biodiversidad de nuestro planeta.

Hay mucho que ver en el sitio: mapas mundiales y regionales a altísima calidad, visualizaciones de datos, estadísticas, fotos de plantas y animales que han sido modificados por los humanos, así como varios ensayos sobre una gran variedad de temas.

El contenido está en inglés, pero seguro que eso no te impide disfrutar de toda su información.

Fuente: AFEW