Enseñar a las computadoras jugar a juegos siempre ha sido una medida utilizada para comprobar su “inteligencia”. Pero a medida que estas máquinas se vuelven más inteligentes, se deben encontrar nuevos retos. En un principio ocurrió con el ajedrez, después en Atari, y el año pasado con Go. Ahora es el turno de un desafío mayor: Starcraf.

Es por eso que DeepMind, la unidad enfocada en Inteligencia Artificial de Alphabet, y la compañía de juegos Blizzard Entertained están lanzando un conjunto de herramientas que permitirán a los programadores desencadenar todo tipo de algoritmos de Inteligencia Artificial dentro del juego de StarCraft.

Qué herramientas de Inteligencia Artificial encontrarás

El kit de herramientas de DeepMind y Blizzard incluye varias ayudas, incluyendo un gran conjunto de datos con las repeticiones de Starcraft II de partidas profesionales (que la IA puede ver para aprender tácticas humanas), así como un conjunto de mini-juegos que aíslan ciertos elementos de juego (como la exploración de mapas y la recolección de recursos) y pueden usarse para perfeccionar habilidades particulares.

Sin embargo, lo más importante del grupo es una API que permite a los agentes de IA jugar el juego como un ser humano y enviar los datos a los investigadores. Esto significa que a los agentes se les pueden dar las mismas limitaciones que los humanos (como no poder ver todo el mapa al mismo tiempo, o hacer clic con el ratón más rápido que lo haría una persona) mientras aprenden a través de prueba y error, lo que se conoce en el campo como “aprendizaje por refuerzo”.

¿Por qué Starcraft es una buena forma de entrenar una Inteligencia Artificial?

El juego es más desafiante que la mayoría de los programas abordados por una IA hasta la fecha. StarCraft no sólo es extremadamente complejo, sino que también requiere una planificación muy avanzada y hasta adivinar lo que está haciendo el oponente.

Esto significa que desarrollar programas de IA capaces de igualar a los seres humanos debería ayudar a los investigadores a explorar nuevas facetas de la inteligencia humana con las máquinas. Otro beneficio potencial, según los investigadores, será la exploración de nuevas formas para que humanos y agentes artificiales jueguen juntos.

Fuente: MIT