Si estuvieras dando una vuelta en avioneta, probablemente te entrarían ganas de sacar tu móvil y grabar imágenes impresionantes como si fueras un drone. Sin embargo, seguro que el protagonista de esta historia se lo pensará dos veces antes de volver a hacerlo.

Blake Henderson, un hombre de Westmoreland (Tennessee), estaba volando en un avión y grabando un video de otro aeroplano con su Samsung Galaxy S5. En un momento dado, su smartphone fue aspirado accidentalmente por la ventana y de alguna manera sobrevivió a la larga caída, terminando sobre el césped de un pequeño jardín. El hombre de la casa se encontraba en ese momento arreglando unos arbustos y recogió el móvil del suelo. Sin duda está a la altura de los Nokia 3310.

Blake pudo reunirse final con su teléfono y su sobrino ha sido quien compartió las imágenes en YouTube. Aquí está el vídeo original sin editar: