Hemos visto auténticas maravillas que se pueden hacer con una cámara, como dominar la luz ultravioleta o hacer fotografía nocturna. Hoy vamos a mostrarte algunos trucos para mejorar una de las opciones más creativas: la velocidad de obturación.

Qué es la velocidad de obturación

Para aquellos que no conozcan el concepto, se trata, de forma sencilla, del tiempo que el sensor de la cámara está expuesto a la luz mientras se toma una foto (el obturador permanece abierto). Por tanto, una velocidad de obturación más rápida permite que entre menos luz y una velocidad de obturación más lenta permite que entre más.

Dejando un poco de lado el tema de ISO y apertura, la velocidad de obturación es la que permite que seas más creativo. Aquí van 3 consejos básicos:

Congela el movimiento

Congelar el movimiento se consigue a velocidades de obturación más rápidas y captura literalmente un momento en el tiempo. Si el obturador está abierto durante mucho tiempo y el sujeto se está moviendo, parece borroso.

Al contrario, cuando se tiene una velocidad de obturación más rápida, cualquier movimiento es menos perceptible, ya que parece congelarse.

Efecto panning

El panning es esa técnica en la que el objeto en movimiento aparece enfocado, pero el resto parece estar moviéndose a mayor velocidad. Cuando utilices esta técnica, elige un sujeto que se vaya a moveren tu campo visual de lado a lado y no se vaya a acercar o alejar de ti.

Un buen hábito es enforcar manualmente la zona donde estará ese sujeto cuando vayas a disparar. Apunta la cámara en la dirección de donde viene el sujeto, y cuando esté casi delante tuya, mantén apretado el disparador (asegúrate de ponerlo en modo ráfaga a alta velocidad) y mueve la cámara con el movimiento del sujeto.

Paciencia, no te saldrá a la primera, pero será un resultado genial cuando lo logres.

Ralentiza la vida

Como vimos en la teoría, los tiempos de obturación lenta son cuando dejas el obturador de la cámara abierto durante más tiempo de lo normal. Este es un efecto muy creativo y te ayuda a mostrar movimiento de las cosas: agua que fluye, coches en una ciudad, etc.

Cuando el obturador está abierto durante largos períodos de tiempo, corres el riesgo de que entre demasiada luz en la cámara. Para ayudar con esto, puedes usar una apertura más pequeña (mayor número f), disparar a una ISO baja o reducir la cantidad de luz usando filtros.

Para este efecto, el trípode es esencial para evitar la vibración de la cámara. Si te sobra el dinero, también puedes invertir en un disparador remoto para minimizar aún más la vibración.

Bonus: Pinta con luz

Pablo Picasso pintar con luz

Esta técnica consiste en hacer imágenes en un lugar oscuro moviendo una fuente de luz portátil mientras el obturador está abierto (también se puede hacer moviendo la cámara). Aquí también necesitas que la cámara esté fija.

Una vez que estés listo, pon una velocidad de obturación lenta y un temporizador. Puedes utilizar cualquier tipo de luz: linterna, mechero, flash del móvil…, para “pintar” tu escena.