La enfermedad celíaca afecta aproximadamente 1-2 % de la población, pero más personas que nunca han tenido que dejar de consumir el trigo y otros granos que contienen gluten debido a molestias estomacales. Pero tal vez el problema no sea el gluten, según explican en un nuevo estudio de la revista Gastroenterology.

Antes, los médicos sostenían que la enfermedad celíaca era la única causa derivada de los problemas de consumir trigo, lo que llevó a los expertos a preguntarse si las dietas sin gluten se trabatan simplemente de una tendencia y no de la solución a un problema dietético real y generalizado.

gluten

Pero investigaciones recientes están comenzando a reforzar la idea de que puede haber otras causas a las reacciones del trigo, dando credibilidad al gran número de personas que reportan reacciones adversas al comerlo. Un estudio de 2016 señaló a un grupo de proteínas en el trigo llamado inhibidores de amilasa tipsina (ATIs) como desencadenante de inflamación en el intestino y en otras partes del cuerpo.

No sólo el gluten es el culpable de tu dolor de estómago

Este último estudio, conducido por gastroenterólogos del Hospital Universitario de Oslo en Noruega y la Universidad de Monash en Australia, apunta a un grupo de carbohidratos llamados fructanos, una especie de carbohidratos compuestos por moléculas de, obviamente, fructosa. Los fructanos se encuentran en grandes cantidades no sólo en el trigo, sino también en las cebollas, el ajo, los espárragos y algunas otras hortalizas.

Los investigadores dieron a 59 personas (no celíacas) que ya se encontraban haciendo una dieta sin gluten, barras de cereales que contenían gluten, fructanos o un placebo. Hallaron que los participantes que comieron las barras que contenían fructanos experimentaron más síntomas del síndrome del intestino irritable. No hubo diferencias entre los que experimentaron síntomas en las barras de placebo y los que comieron las barras de gluten. En otras palabras, los fructanos fueron el problema.

Si son los fructanos en lugar del trigo los que causan esa angustia gastrointestinal a las personas que se diagnostican sensibles al trigo por sí mismas, esto explica por qué cortar el gluten puede no hacer que uno se sienta mejor.

Está claro que cada caso es un mundo, pero cuando acudas a un gastroenterólogo para quejarte de los problemas con el gluten, puedes pedir que te recete una dieta baja en FODMAP, que apunta a ciertos carbohidratos difíciles de digerir como los fructanos, en lugar de una dieta sin gluten.

Fuente: NS