Para aquellas personas que han optado por no comer carne o productos derivados de animales por razones éticas, uno de los mayores argumentos en contra de la práctica es que los animales han sido tratados mal por sus dueños.

Todos hemos visto en alguna ocasión las horribles imágenes tomadas (a menudo en secreto) desde enormes granjas donde la calidad de vida de los animales es algo secundario en comparación con el beneficio que se obtiene de ellos.

Pero ¿y si pudiéramos tener carne sin víctimas animales?

Existe un nuevo movimiento bastante increíble para producir productos cárnicos cultivados en laboratorio sin necesidad de sacrificar animales. Se llama agricultura celular, y un nuevo informe de NPR discute el hecho de que no solo su tecnología está avanzando a un ritmo vertiginoso, sino que las carnes creadas en laboratorio ya están siendo consumidas por los humanos.

En qué consiste la agricultura celular

Esta carne “sin animales” se obtiene utilizando células tomadas de animales sanos, como una vaca, un pollo o un pato, pero sin dañarlos. Estas células iniciadoras se desarrollan hasta convertirse en trozos más grandes de carne, sin antibióticos u otras sustancias, y que pueden utilizarse como alimento.

agricultura celular

De esta manera, el animal mantiene su vida, pero la carne llega a nuestra mesa de la cena de la misma manera. Y ya que es carne de verdad, no te darás cuenta si estás comiendo carne de un animal sacrificado o un alimento producido de en laboratorio.

La agricultura celular es muy diferente a las muchas opciones de sustitutos de la carne que se pueden encontrar. Mientras que otros productos de “carne falsa” se pueden hacer para que tengan un sabor similar al de la carne real, se trata de alimentos producidos a partir de plantas. En este caso, la carne cultivada en laboratorio es carne real, pero ningún animal fue dañado o matado para producirla.

Por el momento, esta intrigante alternativa es bastante costosa (algo normal en cualquier nueva tecnología), sin pasar por alto que también existe ese obstáculo mental que los consumidores tendrían que superar para aceptar carne que ha sido creada por el hombre y no por la naturaleza.

De todas formas, la producción de alternativas a la carne sin animales está avanzando a lo grande, y no pasará mucho tiempo antes de que esa hamburguesa que vas a comer venga de un laboratorio y no de una granja.